¿Cómo abordar «asignar acceso a un expediente»?
Una persona puede necesitar conocer el estado de una solicitud sin leer todos sus documentos. Compartir la carpeta completa amplía acceso a información que no aporta a su tarea. Define capacidades de consulta y edición según función. Revisa permisos al cambiar responsables y documenta excepciones, manteniendo la conservación de información separada de su distribución cotidiana.
¿Cómo abordar «decidir qué documentos conservar»?
Guardar cualquier archivo indefinidamente aumenta el volumen y la información disponible. La conservación requiere un propósito, responsables y las obligaciones aplicables a cada clase de documento. Acuerda criterios con las funciones competentes y distingue originales de copias de trabajo. El procedimiento explica cómo revisar el vencimiento y qué hacer si existe una necesidad legítima de mantener el expediente.
¿Cómo abordar «entregar documentación a otra función»?
Enviar un archivo puede exponer comentarios internos o datos personales que el destinatario no necesita. El formato visible no siempre revela toda la información incluida. Revisa contenido y canal antes de compartir, conservando la referencia del documento entregado. La persona receptora conoce su finalidad y los límites de uso acordados por la organización.
¿Cómo abordar «la conservación no equivale a acceso general»?
Un expediente puede necesitar mantenerse para una revisión posterior y seguir restringido durante ese periodo. Su presencia en el archivo no justifica que todo el equipo lo consulte. Define quién accede y con qué propósito. La revisión de permisos continúa mientras se conserva el documento, especialmente cuando cambian funciones o termina una relación laboral.